¿Vinagre y rosas? …avinagrado

De entrada un Tiramisú de Limón, que por su dulzura empalaga y agría. Como salvación, hay que comérselo con cuidado no vaya a ser que te clavés una hipodérmica en las encías con quien sabe qué carajada adentro. Sin embargo, la presentación del postre es tremendamente pop-chicle-de fresa, es la letra del Quincho borracho, coquero y mujeriego… bastante restregado en el cloro de la abstinencia que no convence ni al más abstemio.

Muy pronto se ofrece la Viudita de Clicquot, menos pretenciosa de reencontrarse con ese Quincho que se recuerda con un regusto a exceso tabaco en el paladar, ese mismo por el que efectivamente empezamos a escucharlo. Es una canción de recuento, de chismografiar por dónde se le fue la vida al flaco. Si bien no llega a las genialidades de otras piezas del mismo estilo como los son A mis 40 y 10 -a propósito mencionada- o De purísima y oro va por el mismo camino de ese nostalgear que viene arrastrando desde el ALIVIO DE LUTO (Paisanaje, Me pido primer, Nube negra, Resumiendo), y se agradece, porque es donde demuestra chispazos de la antigua vibra.

Se me clavaron en los pies quien sabe cuántas astillas con Cristales de Bohemia, es posible una de las mejores composiciones musicales del disco, no así la letra, que pasa sin pena ni gloria ni para sí misma ni para Praga.

El Parte metereológico auguraba buen clima hasta que tuvo que llegar ese fatídico estribillo… Y ya no me importó si los huracanes, las nieves, si todas menos tú… El cielo se nubló de un optimismo paulinorubiesco -por decir alguno- hace buscar refugio pronto en la pista que sigue.

Y es momento del ¡Ay! Carmela. Y si es cuestión de ayes me quedo con Rocío. Si bien esta es una canción de dolor honesto de un padre que se da cuenta que la niña que sabe que anda por ahí ya no es niña y que nunca la conoció bien, el dolor por Rocío es más auténtico. El ay por Carmela lo siento que va más por el lado de quedar tablas con la menor de sus hijas y evitar futuras broncas.

Pasa por delante la Virgen de la Amargura, pues sí, hace ojitos y te mueve el cuerpo para ponerte caliente. La música y la letra, muy bien logradas, y sin embargo… Hay algo en todo ello que no le logro encontrar para hacer clic con el Quincho. Podría decir que esta es una compañía mejor que la Viudita… y sería una gran injusticia, la Viudita es mucho más auténtica.

Un balde de Agua pasada me cae empapándome. Sorpresa, por supuesto, con este pedazo de letra y luego extrañeza, claro, porque la interpretación parece que fuera para otros versos. Esta canción más bluseada, habría sido titánica. Tal cual es, no pasa de tener una buena letra.

Llegamos al título titular del disco, Vinagre y rosas. Pues sí, lacrimosa como indica el nombre. Además trae la derrota, la añoranza de viejos momentos, el saber que ya no se pueden hacer las proezas de antaño. Algo biográfica podría decirse… Y sin embargo es una tristeza fácil, apenas para no molestar el sopor.

Embustera casi se ve a sí misma al espejo. Los caminos y los guiños que se hacen en la letra, son traicionados al escucharla en conjunto con la música. Al igual que Agua pasada y el Tiramisú, es como comerse una gelatina sin sabor.

Te encontrás así con Nombres impropios, y penás si no se equivocó el hombre con la música de Agua pasada. Salvo que en este caso una letra sosa diluye ese sonido burdelesco que se puede encontrar en una música al estilo La canción de las noches perdidas asesinando para siempre cualquier otro posible parecido.

Pasás entonces a Menos dos alas y por un momento te creés que es la segunda parte de Con un par y especialmente de Semos diferentes, por la música. Homenaje a un amigo, y quizá porque vivió y no porque revivió o imaginó entre las brumas de la sobriedad la historia de esta pieza como le sucede en casi el resto de las canciones, es que se escucha bastante más honesta.

Sigue en la pasarela, Crisis, en recuerdo al Quincho ochentero -ahora que están de moda-. Realmente es bastante buena, en cuanto al intento de rehacerse, de rearmarse. Sin embargo, en medio de tanto chiclecito de fresa, estos amagues dejan de ver el RE antes de hacerse y de armarse. Luego, ves y te das cuenta que está un poquito forzado. Como intento, entonces, se agradece pero dejémoslo ahí.

Tratás de reponer fuerzas bebiendo el destilado del Blues del alambique. Al punto, sin más ni menos. Extraña eso sí, ese parecido musical con Nombres impropios, pero ya para estas alturas no estás para exigir mucho.

Y bueno, Violetas para Violeta. Con la Negra, con la Mercedes Sosa. Otra vuelta al Quincho ochentero, aunque ya para esta no le da la voz ni la pluma. Sin duda, es la más abierta de todas las canciones del disco, tanto que es solo posible “intuirle” el hilo conductor entre verso y verso. Hay que saber mucho de historia para comprender los intertextos.

Justo cuando pensé que no podría decirlo terminaré diciendo que jamás creí que el Quincho sacara un disco más malo que Alivio de luto…

¿Que de dónde me saco la autoridad para descalficar? De 16 años de oirlo, de babear con sus letras, y además por cruzar los dedos que el cabrón no se muriera y sacara una nueva obra, para redimirse por la anterior.

Psss… Viene y saca esta joyita de fácil indigestión.

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4 comentarios en “¿Vinagre y rosas? …avinagrado

  1. Hey pense que solo a mi no me habia gustado… de alivio de luto rescato pajaros de portugal que me recuerda a abelardo…jaja. Pero di si ya estamos hablando de alivio de luto… realmente se acepta que vinagre y rosas quedo debiendo…

  2. Pasé con café, cigarro, para encontrar más casualidades. Hoy Zaragoza está en su fiesta grande (El Pilar). Llega Sabina en concierto el día 14, creo recordar. En entrevista el domingo 10 en http://www.heraldo.es. dice que “ha llegado el momento de cantar jota” (la jota es el alma de Aragón http://es.wikipedia.org/wiki/Jota_aragonesa). No me atrevo a opinar porque no entiendo pero sí a dejar un no sé, no sé …
    Escucharé atenta (buscaré en i-Tunes) tras tu opinión aunque creo que me sigo quedando con Contigo, Noches de Boda (mejor con Chavela) o, tal vez por ser de Madrid, con A la sombra de un león (buena versión con Ana Belén) o Pongamos que hablo de Madrid.

    • Curioso, curioso eso de la jota. ejeje

      Acá, Alajuela está dedicada a la virgen del Pilar, por ser el 12 de octubre el día de la fundación de la ciudad [¡este año fueron 228!]

      Por supuesto que el Quincho de antes era mucho mejor, para mí que la decadencia la viene arrastrando desde el dímelo en la calle. Como dijo un amigo, “es que ese mae sin coca, ya no es lo mismo”.

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