La desolación

Dia-soleado_800a

 La razón huye

de la cotidianidad, sitiada

en enclaves, aterrada de sí misma.

Vieja, anquilosada a veces.

La sinrazón nos inunda:

torrente,

maremoto,

calamidad

espirales de humo y nada

marabuntas de liviandad

la furibunda expansión del hedonismo delirante

vidrio molido

sabiduría denostada

fe de cálculo y encerrada a cal y canto en sí misma

leyes de inhumanidad

fuegos artificiales con olor a toro, a barro, a chop suey

solidaridad de zapping

sonrisas bobas de rodillas ante el mandato del poder

dulces fotografías de misticismo narcisista

y no pensés más, que ya aburrís.

 

¿Será que es eso lo que nos hace falta?

 

Apagar las luces

darlo todo por perdido

refugiarse esperando

que de estos mil años de oscurantismo

y luego de que te quemen en la hoguera

sobreviva al menos una fracción ínfima

de tu pensamiento

algo que pueda ser reelaborado en un hipotético

y dudoso

siglo

de

las

luces

 

…pero a lo mejor esto no se trate más que de soberbia

y las fundaciones del mundo

no

quieran sostener

nada

de

vos

ni

de

mí.

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